En el marco del Centenario de Colo Colo, surge una fascinante historia sobre el primer patrocinador del club, que demuestra la grandeza del equipo desde sus inicios.
Este fue el primer auspiciador que tuvo Colo Colo
Alberto Parodi, primer presidente de Colo Colo, era un destacado “sportsman” de la época, aficionado al deporte que dedicaba su tiempo libre a actividades relacionadas. Antes de unirse al Cacique, Parodi presidió el Club Deportivo Gath & Chaves y era un funcionario de alto rango en la sucursal chilena de esta tienda por departamentos argentina.
Según relata Esteban Abarzúa en su libro “Quién es Chile”, Gath & Chaves se convirtió en el primer auspiciador del plantel. Alberto Arellano, encargado de presidir la delegación en la histórica Gira Internacional de 1927, consiguió el equipamiento necesario en esta tienda gracias a la cercana relación con Parodi.
Además, el expresidente del Popular facilitó los primeros auspicios y el préstamo de la cancha que la tienda poseía en Los Leones como alternativa para los entrenamientos.
Una empresa de otra época
Gath & Chaves abrió su primera sucursal en Chile en 1910, ubicada en la esquina de las calles Huérfanos y Estado en Santiago. El edificio se caracterizó por tener varios ascensores y la novedosa aparición de maniquíes en sus vitrinas, elementos que le dieron gran popularidad entre los santiaguinos.
Las canchas mencionadas que fueron facilitadas a Colo Colo formaban parte de las políticas de bienestar para los trabajadores de la empresa. En 1923, se inauguró el Estadio Gath & Chaves en avenida Los Leones en Providencia, el cual fue demolido en 1939.
El impacto de esta tienda fue tal que expandió sus sucursales por todo Chile: Valparaíso (1929), Talca (1928-1932), Concepción (1928), Temuco (1928) y Valdivia (1930-1936).
Lo que ahora se conoce como Galería España
El éxito de Gath & Chaves continuó hasta 1952 cuando, tras una huelga de empleados que se extendió por semanas, la empresa decidió cerrar sus sucursales en Chile. Años después, el emblemático edificio de Santiago fue demolido para dar paso a la Galería España.
Esta historia ejemplifica cómo Colo Colo, desde sus orígenes, contó con apoyos significativos que contribuyeron a construir su legendaria trayectoria centenaria.